10 pautas de consumo responsable de videojuegos para los más pequeños

Tanto los mayores como los pequeños habrán jugado a videojuegos: estos productos de entretenimiento, popularizados en los años ochenta, han llegado para quedarse, y algunos de sus lanzamientos han sido más populares que algunas superproducciones de cine. Después del 6 de enero, muchos habrán recibido ya su primer juego como regalo de Reyes. Por ello, la Asociación Española de Videojuegos ha comunicado unas pautas de consumo responsable, divididas en diez puntos a tener en cuenta.

¿CÓMO JUGAR DE FORMA RESPONSABLE?

1. Acompañando a los hijos en sus primeros pasos dentro de este mundo. Así podrá controlarse su actividad.

 2. Respetando el sistema PEGI. Esta clasificación, elaborada por la Federación europea de videojuegos, indica la edad propicia para jugarlos. 

3. Aprovechando las ventajas para los hijos. Es aconsejable sacar el máximo partido al desarrollo cognitivo que puede permitir un juego.

4. Comprando en tiendas oficiales. Así se evitarán los archivos dañinos.

5. Aprovechando las funciones de control parental. Muchos juegos permiten, por ejemplo, que los padres limiten las compras online. 

6. Estableciendo unas reglas claras sobre los límites de tiempo de juego. 

7. Dejando claro que los deberes son más importantes

8. Jugando en familia. Así, se pueden vigilar las reacciones del pequeño a la hora de ganar o perder. 

9. Conociendo a los amigos virtuales del hijo y evitar que comparta datos personales. 

10. Establecer una línea clara entre realidad y ficción.

LOS RIESGOS DE LOS VIDEOJUEGOS

Recientemente, la Organización Mundial de la Salud ha reconocido los trastornos ocasionados por videojuegos como un problema mental. Los responsables de esta clasificación argumentaron que estos productos pueden convertirse en una adicción si no se establecen límites claros y se antepone su uso al de actividades más importantes en el mundo real. 

Esto puede tener consecuencias graves a largo plazo, y no hay mejor momento para solucionarlo que la infancia: si se advierte a los pequeños de lo que puede suceder con esta clase de productos, podrán jugar durante toda su vida de un modo responsable.