La Consejería de Sanidad, a través del SUMMA 112, impulsa la formación a la población en RCP (Reanimación Cardiopulmonar) y manejo del desfibrilador con objeto de aumentar la cadena de supervivencia en una Comunidad Cardioprotegida como es la Comunidad de Madrid.

Hasta el domingo, día 29 de septiembre, fecha en la que se celebra el Día Mundial del Corazón, más de 40 profesionales del SUMMA 112 enseñan en talleres de 15 minutos las maniobras básicas de Reanimación Cardiopulmonar para que los ciudadanos puedan actuar como primeros intervinientes ante una parada cardiorrespiratoria mientras llegan los Servicios de Emergencia. Se trata de técnicas sencillas y accesibles que permiten salvar vidas.

Para ello, el SUMMA 112 ha instalado una carpa en la plaza de Juan Goytisolo, frente al Museo Reina Sofía, en el marco de la Semana del Corazón, que organiza la Fundación Española del Corazón. Entre las 10 y las 20 horas, en dicha carpa, los profesionales de Urgencias y Emergencias muestran cómo se reconoce una parada cardiorrespiratoria y cómo se realizan las compresiones del masaje de resucitación cardiopulmonar, en qué tiempos y con qué frecuencia. Equipados con muñecos de formación, los madrileños podrán practicar estas maniobras bajo la supervisión de profesionales de Emergencias para estar formado ante una eventual situación de PCR, a fin de que puedan actuar guiados por el Centro Coordinador del SUMMA 112 y mientras llegan los efectivos sanitarios.

rcp desfibrilador summa 112

El viceconsejero de Humanización de la Asistencia Sanitaria, José María Antón García, y el gerente del SUMMA 112, Pablo Busca, participaron ayer en la presentación de estas actividades de divulgación y sensibilización, por las que ya han pasado decenas de personas en solo un día.

En 2018, las paradas cardiorrespiratorias recuperadas por los equipos de Emergencias del SUMMA 112 aumentaron en un 35% y superaron la cifra de una al día. Además, formó a más de 3.000 madrileños en este sentido. Buena parte de la formación que llevó a cabo este servicio estuvo dirigida al sector educativo con la formación específica del profesorado de centros públicos de Educación Infantil Primaria y Secundaria tras la instalación de los desfibriladores en los colegios e institutos públicos, medida incluida en el Decreto que impulsa la cardioprotección en los espacios públicos, en la que la Comunidad de Madrid es pionera.