Durante los tres primeros años de vida los niños no deberían de estar expuestos a las pantallas (móviles, tablets…) y a partir de esta edad… cuanto menos tiempo pasen delante de ellas mejor.

Pero… ¿por qué no es conveniente que descubran tan pronto el mundo digital? Porque precisamente el mundo digital no representa el mundo real. Y los primeros años de vida son cruciales en ese sentido. Es el momento de descubrir y conectar con el mundo, así como aprender a relacionarse con él. 

Y, ¿cómo consiguen descubrir y entender el mundo tan pequeños? A través de los sentidos y especialmente a través del tacto. El mundo de las pantallas limita la parte de los sentidos porque todo se toca de la misma manera, no hay experimentación por lo que tampoco hay aprendizaje.

Aunque les veamos absortos delante de una pantalla durante un largo período de tiempo, no nos equivoquemos… en ese preciso momento a su mente y a su pensamiento es como si les hubiésemos pulsado el botón de “off”. Están apagados. 

¿Qué necesitamos para poner el pensamiento, la atención de verdad y la mente en marcha? Tan sencillo como abrir un cuento para leerlo juntos, hablar mucho con ellos utilizando un lenguaje lo más rico y variado posible, cantar una canción, ir al parque, jugar con plastilina, ayudándonos a poner la mesa o a preparar la cena… es en estos momentos cuando el cerebro de vuestros hijos “brilla” con fuerza.

A través de las pantallas acostumbramos también a los niños a tener estímulos constantemente y a mantenerles fascinados/emocionados con luces, colores, sonidos que van y vienen. Todo es rápido e inmediato. Y si no siempre pueden pasar a otra opción pulsando solo un botón, y a otra opción, y a otra, y a otra… llegando a acelerar (hiperactivar) en exceso la mente y cuerpo de nuestros pequeños, que lloran enfadados cuando sus padres deciden retirarles el móvil (tablet…).  Ante la pregunta de si genera cierta adicción o parecen estar enganchados… la respuesta es sí. 

Los padres sois fundamentales para darles ejemplo de ello y ayudarles en este sentido. Ya que no nos podemos olvidar de que los niños aprender por imitación.

Vuestros hijos necesitan jugar y emocionarse con lo que hacen pero también necesitan tranquilidad. No necesitan estar haciendo cosas constantemente, ya que esto recibe el nombre de sobre-estimulación. El cerebro requiere de reposo para aprender… a todas las edades ☺

                                                 -Padres conscientes, hijos felices-

Nuria Campins Frau es la orientadora pedagógica de la Escuela Infantil El Osito.