Los videojuegos que siempre han sido mal vistos por los padres no son tan perjudiciales si se hace un uso adecuado de ellos, según Haztúa Psicología Positiva (cadena de centros de atención psicología y formación). Nos encontramos ante muchos mitos sobre los videojuegos: ¿buenos o malos? Estos se desmantelan fácilmente si su uso es el adecuado.

La adicción por los videojuegos y el hecho de si son buenos o malos para nuestros hijos es algo que preocupa a la mayoría de los padres. No obstante, es muy frecuente que caigamos en dejarlos más tiempo del que deben para que en momentos puntuales “nos dejen tranquilos”, como en cenas formales y fiestas.

Los videojuegos que cada vez tienen un mayor atractivo se han consolidado como el producto audiovisual más consumido a nivel global desde 2015, según la revista Forbes. A pesar de esto los padres siguen mostrando preocupación por si los videojuegos son buenos o malos. No obstante, la clave está en hacer un uso moderado tal y como afirma el psicólogo de Haztúa Guillermo Ibero Nogueira “los videojuegos pueden causar adicción. Esta aparece si se dedica una cantidad de tiempo excesiva”.

Videojuegos: ¿buenos o malos? El primer prejuicio que hay sobre los videojuegos es el hecho de que los niños no se relacionan. Esto es erróneo únicamente que la manera de hacerlo cambia como el hecho de que no existen barreras geográficas. En los videojuegos se pueden comunicar los jugadores de manera escrita, por voz y por videollamada lo cual certifica que estamos en un error.

La creatividad que muchos creen que se ve mermada es otro de los mitos que existen sobre los videojuegos. Ibero Nogueira afirma que “la libertad de la que disfrutan las personas en algunos videojuegos para hacer lo que deseen en cualquier momento, les empujará hacia diferentes formas de creatividad con tal de romper con la monotonía de sus partidas”.  La creatividad por tanto se ve mejorada.

La supuesta incitación a la violencia es el principal problema que ven los padres respecto a los videojuegos. Los juegos mas populares en este aspecto son Call of Duty y GTA. El psicólogo de Haztúa asegura que “la realidad de los videojuegos gira entorno a un consumo responsable que debe ser interiorizado por los jugadores y fomentado por los padres en el caso de los jugadores más jóvenes, siempre desde la razón y nunca desde el castigo”. Por tanto, nuevamente se acentúa la importancia de la responsabilidad de un tiempo adecuado y de ser conscientes de que únicamente se trata de juegos.

Los videojuegos que tienen tantos puntos en contra con los padres no son malos si se educa a los niños y se les hace conscientes de que son parte de otra realidad. También debemos de usar la guía de clasificaciones que hacen referencia a la edad y el contenido. Finalmente destacar que es básico limitar las horas del consumo de videojuegos para evitar aspectos negativos que pueden derivar en patologías o psicopatologías según afirma Guillermo Ibero. l